Qué es y cómo tratar el Síndrome de Colon Irritable

que es el sindrome de colon irritable

Aparato digestivo

Aunque se lo conoce por nombre como colon irritable, colitis, colitis nerviosa, colitis espástica… Ninguna de estas denominaciones es acertada para referirse al cuadro crónico caracterizado por dolor, inflamación y distensión abdominal. Esto se llama correctamente Síndrome de Colon Irritable (SCI) o Síndrome de Intestino Irritable (SII).

Suele presentarse con más frecuencia en mujeres que rondan los 35 años en un 24 por ciento frente a un 19 por ciento de hombres y antes de los 60 años. Es bastante común que quienes padezcan este síndrome hayan tenido historial de patologías digestivas.

Además de los síntomas supra citados como común denominador en la mayoría de los pacientes también existen otros más o menos severos que ellos.

Síntomas

Entre estos están cambios en el ritmo intestinal, diarreas, exceso de gases y deposiciones con sangrado en casos más complicados. Dolor abdominal con hincones a nivel del abdomen, dolor al defecar, heces con moco y sensibilidad a cierta clase de alimentos que suelen desencadenar los síntomas.

Ahora hablemos de las causas. Aunque no se ha demostrado categóricamente las causas de este síndrome se aceptan como circunstancias comunes entre sus pacientes las siguientes:

  • Sensibilidad digestiva
  • Estrés
  • Alteraciones hormonales
  • Factores genéticos
  • Otras enfermedades digestivas como gastroenteritis

 

Antes de diagnosticar esta enfermedad se llevan a cabo algunos exámenes que tienen que ver con la historia clínica del individuo y la exploración física generalmente con una sonda. Si el cuadro es severo incluso se toman muestras para una posterior biopsia.

Tratamientos para el colon irritable

Hablando de los tratamientos nos derivamos a dos ramas principales, ambas con sus ventajas.

Por un lado la medicina natural apunta a tener muy buenos resultados como la hidroterapia u otro tipo de tratamientos para controlar los síntomas del colon irritable como los del libro Adiós Intestino Irritable de Jack Palmer del cual se han escrito varias opiniones como esta (http://comolimpiarcolon.com/adios-intestino-irritable-de-jack-palmer/). La ventaja de este tipo de tratamientos naturales es que no suelen tener efectos colaterales desagradables y su coste es mucho menor que un tratamiento de tipo ortodoxo.

En cuanto un profesional de la salud diagnostica a un paciente con Síndrome de Colon Irritable empieza una serie de análisis post-diagnóstico. El doctor también tiene la responsabilidad de educar a su paciente sobre los diversos tratamientos que puede seguir y deberá resolver todas sus dudas.

Además de eso siempre prescriben medidas higiénicas y dietéticas que incluyen evitar los alimentos desencadenantes de los síntomas de la colitis. Entre los más comunes están el café, lácteos, carnes grasas, alcohol, tabaco y todos los que irriten y produzcan exceso de gases.

Cuando es necesario se recurren a tratamientos farmacéuticos para contrarrestar los síntomas más severos. Los fármacos recetados con más frecuencias son los espasmolíticos, procinéticos, antidiarreicos, laxantes y antidepresivos.

Forma parte de la responsabilidad del doctor plantear todas las posibilidades a su paciente y educarlo correctamente para que el elija la que mejor considere después de recibir la asesoría del profesional sanitario.

Los avances de la medicina

Avances en la medicinaSi hay un sector en el que es imprescindible aplicar los últimos avances tecnológicos es el de la sanidad, ya que la utilización de un equipo de nueva generación en vez de otro que esté desfasado puede salvar muchas vidas. Si hay un sector en el que es imprescindible aplicar los últimos avances tecnológicos es el de la sanidad, ya que la utilización de un equipo de nueva generación en vez de otro que esté desfasado puede salvar muchas vidas.

De hecho, las compañías dedicadas al desarrollo, fabricación y distribución de equipamiento médico cuentan con un importante componente social, ya que con su labor ayudan a mejorar nuestra calidad de vida.

Siguiendo la clasificación más extendida, las tecnologías en el sector sanitario se pueden catalogar como las tecnologías de diagnóstico las que permiten identificar y determinar los procesos patológicos por los que pasa un paciente; las tecnologías de prevención, que protegen al individuo ante la enfermedad; las de terapia o rehabilitación, que liberan o atenúan al paciente de su enfermedad; y finalmente las tecnologías de organización, que permiten la correcta prestación y administración de los servicios de salud.

Además de mejorar su eficiencia en definitiva, sanar a los pacientes la innovación en estas tecnologías también va dirigida a minimizar las molestias, utilizando intervenciones mínimamente invasivas, reduciendo radiaciones y evitando tratamientos que al curar un órgano producen daños en otro.

El avance de las tecnologías médicas, en definitiva, seguirá mejorando nuestra salud y alargando nuestra esperanza de vida, de forma paralela al desarrollo de la industria farmacéutica.

Además, el verdadero impulso de las tecnologías médicas aún están por llegar: la investigación sobre el genoma humano, unido a la biología molecular la proteómica y el avance de la telemedicina, serán las claves que definirán la sanidad en las próximas décadas.

Biotecnología, la medicina del futuro

Biotecnologia y medicina

Biotecnologia

Según los últimos datos del INE, España invirtió 1.289 millones de euros en innovación biotecnológica en el año 2008, lo que supuso el 8,8%  de gasto interno total de las actividades de I+D y un incremento del 14,8% respecto al año anterior.

Aunque son datos de antes de la eclosión de la crisis, muestran la tendencia que la biotecnología es uno de los principales ámbitos de la innovación del futuro.

Posiblemente en el ámbito sanitario sea donde estos avances pueden aportar mayores beneficios a la sociedad, ya que gracias a la biotecnología se está consiguiendo que el ser humano disfrute de una mayor salud gracias a nuevos fármacos, vacunas y sistemas de prevención y diagnósticos de enfermedades, además de la curación de patologías graves mediante la regeneración de tejidos, trasplantes, implantología,…

Y es que la investigación, a través de disciplinas innovadoras como la genómica (el estudio del código genético) y la proteómica (estructura y función de las proteínas), está evolucionando para proporcionar en una medicina personalizada para cada paciente, lejos de las terapias generalistas que no garantizaban la solución a las enfermedades. Del mismo modo, los nuevos desarrollos permiten tratamientos localizados que no afectan al organismo entero, aislando los órganos o células a tratar y minimizando los efectos secundarios.

Sin embargo, el camino por recorrer es todavía largo. En primer lugar, será necesario descifrar en su totalidad la secuencia del genoma, pera después ser capaces de curar enfermedades incluso antes de que se produzcan. Todo ello supondrá un proceso largo y costoso, estudiando la función de cada gen y cómo se regula su actividad.

Pese a todo, aunque nuestro país concentra un destacado conocimiento en biotecnología  (es el cuarto contribuyente europeo en este ámbito), sólo una pequeña parte se traduce en I+D empresarial para su aplicación final en pacientes. Este problema de transferencia de tecnología debería ser una prioridad para los centros de conocimiento, conscientes que sin una aplicación y utilización práctica (y rentable) de los desarrollos innovadores, no se puede mantener una estructura investigadora.

Por ese motivo, es necesario que se siga apoyando firmemente la innovación como un sector con grandes oportunidades en el futuro, fomentando la colaboración público-privada para lograr que nuestro país se sitúe en la primera división de la investigación biotecnológica.